
El Metro de Santiago es uno de los sistemas de transporte urbano más importantes de América Latina y constituye el eje principal de la movilidad en la capital chilena. Durante 2026, la red cuenta con siete líneas operativas —L1, L2, L3, L4, L4A, L5 y L6— que conectan gran parte de las comunas de Santiago, movilizando diariamente a millones de pasajeros. Además, continúan los trabajos de expansión de las futuras líneas 7, 8 y 9.
La Línea 1, identificada con color rojo, es la más antigua y transitada del sistema. Recorre la ciudad de poniente a oriente, uniendo San Pablo con Los Dominicos, atravesando sectores clave como Estación Central, Santiago Centro, Providencia y Las Condes.
La Línea 2 conecta el sector norte y sur de la capital, extendiéndose desde Vespucio Norte hasta Hospital El Pino, pasando por comunas como Recoleta, Santiago, San Miguel y San Bernardo.
La Línea 3 une Quilicura con Fernando Castillo Velasco, permitiendo conectar el norte de Santiago con el centro y el sector oriente. Su trazado atraviesa comunas como Independencia, Santiago y Ñuñoa.
La Línea 4 recorre gran parte del sector suroriente de la capital, desde Tobalaba hasta Plaza de Puente Alto, conectando comunas como Providencia, La Florida y Puente Alto.
La Línea 4A funciona como un enlace transversal entre La Cisterna y Vicuña Mackenna, facilitando la conexión entre las líneas 2 y 4 en el sector sur de Santiago.
La Línea 5, una de las más extensas de la red, va desde Plaza de Maipú hasta Vicente Valdés. Su recorrido conecta comunas del poniente y suroriente, incluyendo Maipú, Quinta Normal, Santiago y La Florida.
Finalmente, la Línea 6 une Cerrillos con Los Leones, destacando por su moderna infraestructura y automatización. Recorre sectores como Pedro Aguirre Cerda, Ñuñoa y Providencia, mejorando significativamente los tiempos de viaje entre el poniente y el sector oriente.
